Seguridad urbana

Patrullaje en las ciudades: ¿es realmente funcional?

Un policía, para muchos, es sinónimo de seguridad. Para otros, es justamente lo contrario. Independientemente de las percepciones, la policía está presente de diferentes formas a lo largo y ancho de una ciudad. Una de las más comunes es el patrullaje que los policías suelen hacer desde coches adaptados, en los que hacen seguimiento y control por las diferentes zonas de la ciudad.

Para muchos, la función del patrullaje no es más que hacer acto de presencia para eludir y ahuyentar al crimen. Para otros, se trata de una pérdida absoluta de tiempo, pero existe un buen grupo que piensa que las patrullas son necesarias, pues permiten a los policías actuar con rapidez en diferentes circunstancias sobrevenidas. En este aspecto, el debate está abierto.

¿Qué ventajas tiene patrullar?

Parte del trabajo de los policías de campo es dedicarse a patrullar. En las ciudades, la presencia de la policía puede ser molesta, pero necesaria. Existen países donde las labores de patrullaje son casi nulas, pues es mal percibido que la policía esté activa en la calle sin un motivo en específico. No obstante, hay otros países donde es todo lo contrario.

Sin embargo, cuando se hace un buen patrullaje, los policías tienen un margen de acción mucho mayor ante cualquier conato de crimen. Además, el carácter disuasorio puede ser bastante efectivo, especialmente en zonas propensas a crímenes comunes.

¿Y por qué sería inconveniente?

Queda claro que patrullar tiene bastantes ventajas, pero muchos consideran que no es suficiente para defender su uso constante en las ciudades. Por ejemplo, los policías pueden hacer controles de seguridad, lo que quita tiempo, genera atascos y también puede ser desagradable, pues a muchas personas no les gusta sentir que hay policías controlando su cotidianidad de forma permanente.

Otro de los motivos para oponerse es el que se relaciona con el aspecto presupuestario y de acción. Hay quienes piensan que el patrullaje es costoso, requiere la presencia permanente de policías, coches y todos los gastos que eso implica y que sus beneficios no se corresponden con la inversión.

Buscar el balance

Tener una ciudad llena de policías es una tarea bastante engorrosa y sin duda puede ser muy mal percibida por las personas, que sentirán que algo anda mal. Pero un equilibrio entre patrullaje donde sea necesario y poca presencia en otras zonas permitirá mantener a la policía en una buena posición urbana.

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